Al campeonato regular de Primera RFEF le restan seis jornadas y el Racing está a la misma distancia –siete puntos– de las plazas que dan acceso a los playoffs de ascenso a Segunda que de las que condenan al descenso a Segunda RFEF.
Los mucho más optimistas creen que luchar por el retorno al fútbol profesional español aún es posible ; los mucho más fatalistas alertan del peligro de perder la categoría de proseguir en la mala dinámica de hoy ; pero los mucho más realistas recuerdan que lo importante es centrarse en todos y cada partido y rendir lo mejor posible en todos ellos. Comenzando por el que lo enfrenta al Athletic de Bilbao B este domingo –12.00 horas, Lezama 2–.
Cinco jornadas sin saber la victoria, saldadas con 2 empates y tres derrotas, han llevado al Racing de la séptima situación en la que estaba tras derrotar al Cacereño –igualado a puntos con las plazas que dan ingreso a los playoffs de ascenso a Segunda– a la decimotercera. Pero, alén de los desenlaces , las malas sensaciones , y cada vez peores, que transmite el aparato ferrolano son las que causan intranquilidad. Por el hecho de que el objetivo de la temporada se está complicando en demasía y, por contra , la posibilidad de que el curso sea un desastre empieza a tomar demasiada forma.
Desquitarse de la vergonzosa goleada que viene de cuadrar frente al Real Madrid Castilla es otro de los objetivos del grupo de la ciudad naval. Tras el disgusto que tanto el encuentro como el resultado provocaron en todos y cada uno de los campos del racinguismo, pero que no se tradujo en la toma de medidas drásticas , la intención es limpiar esa imagen y actuar como un verdadero equipo que vuelva a conseguir buenos resultados para, por lo menos , pasar una sección final de campeonato libre de inconvenientes.
Nuevamente será un filial el que esté enfrente del Racing. Así que sabe que va a confrontar a un rival que juega con bastante ritmo, conformado por players con calidad y velocidad y que es capaz de lo mejor y de lo peor. Además de esto , el aparato ferrolano volverá a jugar a residencia , un papel en el que ha perdido siete de sus últimos nueve encuentros y donde ha encajado primero en casi todos. Conque este compromiso , además de esto , medirá la madurez de la escuadra local para poder ver si la restauración es posible o si solo hay que meditar en salvar la presente temporada.



