Todo en contra en el presente. Lo único que favorece es el pasado, pero lo que fue ni se ata las botas ni salta al césped. El Hércules vuelve a un ámbito de gusto añejo, de fútbol pretérito, de mejores días, pero lo realiza obligado a rubricar el mucho más bien difícil todavía.
Los blanquiazules se plantan en la Novedosa Creu Alta con ocho bajas, la mayoría capitales para el proyecto construido entre verano y también invierno con un fin que en este momento se vislumbra muy a lo lejos, lejísimos. Los alicantinos se combaten este domingo (18:15 horas), con las cámaras de À Punt y Teledeporte directamente , al segundo clasificado, al bloque de Ferran Costa, el entrenador que, sin pretenderlo, le ‘obsequió ’ un baño de gloria a Rubén Torrecilla.
Aquella fuga suya al Andorra en la recta final del curso 23-24 dejó al Badalona Futur, hasta ese momento líder incontestable, herido de muerte. Su desplome histórico fue clave para la remontada inédita de los blanquiazules y el ascenso a Primera RFEF que Agustín Coscia le dio al club en un Rico Pérez a rebosar en una última día inolvidable en oposición al Lleida.
El Hércules se reencuentra con el delantero que le dio su último gran logro, y lo realiza sin una respuesta clara en el campo al poderío ofensivo que los catalanes exhiben sobre la yerba con el argentino (8 goles hasta la fecha ), Rodri Escudero (9), Javi López (7) y el último en incorporarse, aquel al que deseó hace 2 veranos la SAD blanquiazul, Alan Godoy, que desemba



